b) Análisis de las características de un
equipo de monitores atendiendo al marco teórico de la dinámica de grupos y su
nivel de desarrollo
ü
DIPLOMACIA: es el arte de exponer la hostilidad con cortesía, la
indiferencia con interés y la amistad con prudencia”. Además, ha de tener
sólidos conocimientos y buenas maneras. Un buen diplomático debe tener las
siguientes cualidades: Veracidad, porque contribuye a una buena reputación e intensifica
la credibilidad; Precisión, que implica certeza intelectual y moral; Buen
carácter, que implica moderación y sutileza; Paciencia, calma, que permite
guardar imparcialidad y precisión; Modestia, para no dejarse envanecer y
jactarse de sus victorias y éxitos; Respeto y lealtad al país que los hospeda.
ü CURIOSIDAD: es cualquier comportamiento inquisitivo natural, evidente por la
observación en muchas especies animales, y es el aspecto
emocional en seres vivos que engendra la exploración, la investigación, y el aprendizaje. Esencialmente, describe un número desconocido de
mecanismos del comportamiento psicológico que tienen el efecto de impulsar a los individuos, humanos y no humanos, a
buscar la información y la interacción con su ambiente natural y con otros
seres a su alrededor.
ü RESPETO: o
reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor
por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas. El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en
el reconocimiento del mismo como entidad única2 que necesita
que se comprenda al otro.3 Consiste en
saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.
ü VALENTÍA: es una virtud humana, que se puede definir como la fuerza de
voluntad que puede poseer una persona para llevar
adelante una acción a pesar de los impedimentos. Dichos impedimentos generan miedo; la valentía es la habilidad de sobreponerse a dichos miedos y perseverar
con la acción que se pretendía realizar. La valentía física se opone al dolor
físico, el trabajo pesado o la posibilidad de recibir lesiones o muerte. La
valentía moral permite actuar
correctamente a pesar de recibir por ello
descrédito, vergüenza, deshonor o represalias sociales.
ü EMPATÍA: es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común
lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación
afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.
ü CONSTANCIA: es la virtud que nos conduce a llevar a cabo lo necesario para alcanzar las metas que
nos hemos propuesto, pese a dificultades o a la disminución de la motivación
personal por el tiempo transcurrido. La constancia sustenta el trabajo en la
fuerza de voluntad y en el esfuerzo continuo para llegar a la meta propuesta.
ü
RESPONSABILIDAD:
es un valor que está en la conciencia
de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las
consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral. Una vez que pasa
al plano ético (puesta en práctica), se establece la magnitud de dichas
acciones y de cómo afrontarlas de la manera más positiva e integral. La persona
responsable es aquella que actúa conscientemente
siendo él la causa directa o indirecta de un hecho ocurrido. Está obligado a
responder por alguna cosa o alguna persona. También es el que cumple con sus
obligaciones o que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.
ü LIDERAZGO: es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma
de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo,
en el logro de metas y objetivos. También se entiende como la capacidad de
tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y
evaluar a un grupo o equipo. En la administración de empresas el liderazgo es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de
forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro
del proceso administrativo de la organización). El liderazgo entraña una
distribución desigual del poder. Los miembros del grupo no carecen de poder;
dan forma a las actividades del grupo de distintas maneras. Aunque, por regla
general, el líder tendrá la última palabra.
